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Centro Formación calzado

Iniciativa conjunta con la Universidad del Trabajo del Uruguay

INAUGURACIÓN DEL PRIMER CENTRO DE FORMACIÓN Y CAPACITACIÓN PARA TRABAJADORES DE LA INDUSTRIA DEL CALZADO Y MARROQUINERÍA 

La Cámara de la Industria del Calzado, junto al Consejo de Educación Técnico Profesional, abrieron las puertas del primer centro de calzado y marroquinería, emprendimiento que apunta a la formación de aprendices adelantados en técnicas de cortado y aparado de zapatos y carteras en cuero.El proyecto se inició a mediados de 2008, tras la solicitud de fabricantes y funcionarios de la industria del calzado que plantearon la necesidad de contar con personal capacitado y calificado en el rubro, por el aumento en la demanda de operarios especializados en ciertos sectores de la fabricación del calzado, fundamentalmente en el aparado (costura de capellada).

De esta manera, y con el objetivo de favorecer la inserción laboral de nuevos trabajadores, la gremial del calzado se planteó el desafío de abrir una escuela que brinde al trabajador las armas que permitan lograr una reinserción en el sector, ya sea como empleado o como proveedor del servicio, fomentando el conocimiento y la adopción de las nuevas herramientas y prácticas.

Se trata de una propuesta abierta, que no dispone de límites de edad ni género y apunta a cubrir la demanda existente en la Industria.

 

 

Formación de trabajadores

Como participantes del Programa de Competitividad de Conglomerados y Cadenas Productivas de la DIPRODE (OPP), la gremial del calzado elaboró una propuesta que –inicialmente- consistió en crear una escuela para capacitar personal, y más tarde se convirtió en un proyecto que se denominó “Educación Técnico Profesional para la formación de trabajadores para la Industria del Calzado y Marroquinería”.

La necesidad fue planteada para Montevideo y también desde Santa Lucía, Canelones, donde la industria del calzado es una importante generadora de empleos.

Un largo camino

“El proyecto fue aprobado hace dos años y medio, y enseguida nos pusimos a trabajar. En un primer momento la idea era trabajarlo en conjunto con empresas capacitadoras, pero se trataba de un proyecto demasiado específico (…) Luego de un tiempo, en una reunión me contacté con Wilson Netto, Director de UTU, y decidimos plantear el proyecto, como una iniciativa conjunta”, contó Daniel Tournier, Secretario Ejecutivo de la gremial.

En diciembre de 2008, el Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP) y la Cámara de la Industria del Calzado firmaron un acuerdo mediante el cual se comprometieron a “aunar esfuerzos con el propósito de desarrollar relaciones de cooperación en áreas de interés común”, y en mayo de 2009 se creó el Consejo Consultivo Asesor en el Área de la Industria del Calzado y Marroquinería.

De esta forma, ambas entidades acordaron implementar acciones vinculadas entre el sistema educativo, las empresas y los trabajadores -actuales y potenciales-, con el cometido de “ofrecer una Educación Técnico Profesional que correspondiera a las necesidades actuales de las Industrias del Sector Calzado y Marroquinería, para sus procesos de cortado, aparado de cortes y costura de carteras, y de esta forma mejorar el desempeño de los trabajadores en actividad que estuviesen designados a desarrollar este tipo de tareas”.

 

Labor conjunta

Desde la Cámara del sector del calzado se trabajó en el acondicionamiento y equipamiento de las  instalaciones, a través de la adquisición de maquinaria, instalación, reparación y mantenimiento, así como el aporte de las pequeñas herramientas y materiales imprescindibles para la incorporación de prácticas y conocimientos: cueros, sintéticos, forros, agujas, cemento, hilo.

Por su parte, el CETP seleccionó y proporcionó el espacio físico adecuado para aulas, talleres, salas de reuniones y baños, facilitando el acceso a toda otra instalación necesaria para la implementación de la actividad, tanto en Montevideo como en Canelones. 

A su vez, el Centro es el encargado de elaborar la propuesta educativa y pedagógica, definir objetivos, metodología y contenidos curriculares, así como trabajar en la selección, contratación y supervisión del equipo docente necesario para el dictado, administración y evaluación de los cursos.

Del seguimiento y la evaluación del proyecto se encarga una Comisión Mixta integrada por  representantes del CETP y de la Cámara de la Industria del Calzado.

En marcha

El primer Centro de Calzado y Marroquinería en Montevideo funcionará en un local ubicado en la calle Martín C. Martínez 1976.

El curso completo tendrá una duración de 3 meses y se dictarán –en principio- dos talleres al año.  Se llevarán a cabo de lunes a viernes con una carga horaria de 4 horas semanales.

“La definición de los programas del curso contó con la colaboración del Ing. Domínguez, un jubilado de la industria del calzado que viajó a Buenos Aires para capacitarse y definir los criterios junto con UTU”, explicó Tournier. “La fábrica de calzado en Argentina tiene su escuela, y los programas tienen esa duración, son tres meses de curso muy completos”, agregó.

Los docentes fueron seleccionados a través de llamado a concurso. “En Santa Lucía ya están definidos los cargos y  docentes, y se puede empezar con los cursos en cualquier momento. En Montevideo aún no se han dado a conocer los fallos, pero luego que se defina abrirán las inscripciones. Suponemos que para abril ya podremos comenzar con el curso”, detalló el secretario de la gremial.

El emprendimiento cuenta con equipamiento de última tecnología, que incluye entre otras herramientas, 28 máquinas para diferentes tipos de costura, una troqueladora y cinco mesas de cortado. La mayoría de los equipos son importados de Brasil e Italia.

 

Capacitación del sector

Actualmente funcionan en nuestro país entre  85 y 100 fábricas de calzado de diferente porte. El año pasado hubo empresas que mejoraron la producción y a su vez hubo otras que, por falta de personal o materia prima, la redujeron.

Las empresas son las encargadas de capacitar a los operarios, por lo que la nueva escuela será la primera experiencia en cuanto a dictado de cursos de este tipo, y permitirá a jóvenes, adultos y adultos mayores, incorporase a la técnica.

“Estamos empezando nuevamente a ponerle impulso a algo interesante, una labor sumamente necesaria, se trata de la industria del cuero, y por eso es tan importante” (…) “Nuestra intención es brindar una solución para darle trabajo al uruguayo”, indicó Tournier.

En una primera instancia, la persona que realice el curso contará con una formación de aprendiz adelantado, capacitado para entender y manejar una máquina de coser. “La persona sale del curso sabiendo enhebrar, coser, utilizar el pedal, trabajar con la rodilla, con el pie, controlar velocidades. Y además de tener las herramientas para trabajar en la fábrica, el curso brinda conocimientos para realizar labores desde el domicilio (aparado a domicilio)”, agregó. 

Reflejo del esfuerzo

Según Tournier, el funcionamiento y la continuidad de la nueva escuela del calzado va a depender de la voluntad que tenga el fabricante de llevarla adelante. “Si les sirve va a ser parte de la voluntad que se ponga en esto (…) Son los fabricantes los que tienen que plantear las necesidades para que se pueda realizar, ellos son quienes deben transmitir los planteos para ir mejorando lo que haya que mejorar (…) Y desde la UTU y desde la gremial se va a seguir trabajando en esto que si bien viene llevando mucho esfuerzo de años, recién empieza”.
 
“Pienso que de esta manera se entusiasma a la gente. Hay que darles oportunidades a los muchachos –y a los no tan muchachos-: un trabajo, una oportunidad de aprender. Que esta escuela hoy sea una realidad es reflejo de un esfuerzo, de una continuidad, de luchar por un objetivo, una muestra más de que para que salgan las cosas de la manera que queremos tenemos que tomarlas como propias”, concluyó Tournier.

 

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