1ª Edición - Concurso 2009


La CIU premió emprendimientos productivos de escolares

 

Niños y maestras de las escuelas Nº262 de Salinas Norte (Canelones); Nº 10 del departamento de Salto, y Nº 4 de la localidad de Batlle y Ordóñez (Lavalleja), recibieron sus premios correspondientes al Concurso “Fábrica de Ilusiones”, en una sencilla y emotiva jornada que tuvo como  marco el compromiso, la responsabilidad, la dedicación y muchas emociones.


El Club de los Industriales recibió el martes 29 de diciembre a las escuelas ganadoras del Concurso Nacional “Fábrica de Ilusiones”, certamen convocado desde la CIU y auspiciado por el Consejo de Educación Inicial  y  Primaria (CEIP) dirigido a alumnos de 5º año de escuelas públicas y privadas de todo el país.

 


Emprendimientos productivos innovadores

 

El Concurso “Fabrica de Ilusiones” es la culminación de una serie de actividades incluidas en la publicación “Trabajo Uruguayo” -cuya redacción estuvo en manos de la maestra Cristina González y la psicóloga Daniela Rocha-, que fue entregado a todos los niños 5º año de todas las escuelas del país durante el mes de setiembre. Se distribuyeron 57.000 ejemplares, donde se incluyeron conceptos y actividades vinculadas al emprendedurismo, las cadenas de producción, la industria y el consumo responsable.

 

 

La publicación fue lograda gracias al trabajo conjunto de diseñadores e ilustradores, y la producción de Medios Editores junto a un consejo asesor integrado por Carlos Barreira (CIU), Miguel Vilariño (CIU) y la maestra Olga de las Heras (ANEP).


Tuvo como finalidad motivar, impulsar y promover en los alumnos el debate acerca de la importancia del trabajo uruguayo y de la contribución de las empresas nacionales en el bienestar social del país, y contribuir en el aspecto pedagógico a la formación de conciencia de consumidores críticos.


Premios, sorpresas y alegrías 

La CIU recibió hasta el 1º de diciembre -fecha de cierre del concurso- alrededor de 150 proyectos de más de 90 escuelas públicas y privadas de toda la República, con una participación que superó los 2.200 niños. La iniciativa formó parte de la Campaña Trabajo Uruguayo y tuvo como objetivo la realización y planificación por parte de los niños -con la guía de sus maestras y maestros,- de una propuesta centrada en un emprendimiento productivo innovador o en una cadena de producción, con el fin de generar valores y actitudes proactivas, en un espacio donde todos tuviesen la posibilidad de realizar aportes, fomentando además el trabajo en equipo.

 

 


Un mp4 para cada niño y una laptop para la maestra, más una donación de pintura para la escuela, fueron los premios entregados durante el evento, que contó con la participación de los niños y las maestras ganadoras, representantes de la Administración Nacional de Educación Pública y su Consejo de Educación Inicial y Primaria, directivos y funcionarios de la CIU.
Las clases ganadoras fueron trasladadas desde los diferentes puntos del interior del país y participaron de una completa jornada que incluyó un divertido espectáculo interactivo de magia, un almuerzo compartido y una recorrida por la ciudad de Montevideo, que permitió a muchos de los niños la posibilidad de visitarla por primera vez. Además de sus premios, los niños recibieron regalos de las empresas que patrocinaron la convocatoria. 

 


Sembrando emprendedores

 


Durante el evento, el Presidente de la CIU, Ing. Agr. Diego Balestra, agradeció y felicitó a las maestras y a los niños por su participación y por la obtención del premio. “Este concurso buscó sembrar la pequeña semilla del emprendedor entre nuestros niños y despertar esa inquietud en la búsqueda de oportunidades que toda iniciativa empresarial y productiva representa (...) es una actividad que nos deja profunda satisfacción y con la cual tenemos el enorme gusto de terminar el año”, expresó en su discurso.


Además elevó un agradecimiento especial a la Administración Nacional de Educación Pública y su Consejo de Educación Inicial y Primaria con quien se trabajó desde el inicio de la convocatoria, al Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) -principal colaborador, sin cuyo desinteresado aporte no hubiera podido concretarse el proyecto-, así como a las empresas y gremiales auspiciantes y patrocinadoras: American Chemical ICSA, Botnia S.A., la Cámara de Autopartes, la Cámara Siderúrgica (Gerdau Laisa S.A. y Tiscor S.A.), Cementos Artigas S.A., Conaprole, Crisoles S.A., Delne S.A., Pinturas Inca S.A. y Prodhin.

 

 

 

Por su parte, Carlos Barreira, vicepresidente de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes) de la CIU y responsable institucional de la campaña Trabajo Uruguayo, invitó a los niños a continuar participando de este tipo de emprendimientos y a generar conciencia sobre el valor del trabajo uruguayo y el consumo responsable, e hizo hincapié en el rol de los maestros en seguir incentivando la creatividad, la motivación y el compromiso en los niños.

 

 

 

La Inspectora Departamental del Consejo de Educación Inicial y Primaria del departamento de Lavalleja, Ana María Stalla, también hizo uso de la palabra manifestando una enorme emoción por los logros obtenidos a través del Concurso, y destacando la excelencia de los trabajos presentados. Agradeció especialmente a los maestros y directores que apoyaron el proyecto. “Se trata de una experiencia que se proyecta y desafía a afrontar realidades en el futuro (..) una iniciativa que trasciende la escuela y compromete además a la sociedad”, expresó. Al mismo tiempo destacó el valor y la importancia de lo que significa el trabajo en equipo donde cada uno aporta desde su lugar para sacar adelante un proyecto común, y valoró muy especialmente la utilización de recursos renovables planteado por los trabajos ganadores.


Reciclar con creatividad

Luego de las oratorias, las maestras expusieron las propuestas ganadoras. Desde la Escuela Nº 262 de Salinas se presentaron las “chismosas”, carteras y productos elaborados con bolsas de nylon recicladas. “Las bolsas de basura recicladas son recortadas en espiral. Con las tiras armamos un ovillo y después tejemos con agujas como si fuera lana”, explicó la maestra a cargo del grupo de 5º año, Leticia Belén. Se trata de un trabajo realizado en equipo: padres, abuelos y vecinos realizaron talleres de tejido para enseñar a los niños a tejer con agujas, crochet y telar. Empezaron haciendo chismosas pero también elaboraron materas y estuches para celulares. Toda la escuela colaboró en la recolección de la materia prima. Dicho emprendimiento apuntó además a colaborar con el cuidado del medio ambiente desde la recolección y reciclado de las bolsas.
La recaudación de la venta de los productos será utilizada para financiar parte del paseo de fin de año de la clase.

 

 

 

El proyecto productivo del grupo 5º B de la Escuela Italia del Barrio Salto Nuevo (departamento de Salto) también estuvo vinculado al reciclaje de desechos. En este caso realizaron plumas para comparsas barriales que participan en el carnaval, utilizando como materia prima envases de plástico. La idea original era elaborar juguetes para niños pero resultaron muy frágiles, por lo que decidieron cambiar el producto. La maestra Carmen Rosana Silva explicó que inicialmente las comparsas utilizaban plumas naturales que implicaba la matanza de aves, por lo que les resultó muy positivo venderles las plumas recicladas en su reemplazo. 


Por su parte, el emprendimiento de la clase de 5º de la Escuela Nº 4 Guillermina Diago de Pintos del pueblo Batlle y Ordóñez, trabajó desde la impronta de evitar la ingesta de bolsas de nylon por parte de los animales ubicados en la zona rural que rodea la escuela. “El área en la que pastan algunos animales está contaminada de desechos, especialmente bolsas de nylon que son muchas veces ingeridas por ellos”, explicó la maestra Graciela Fernández. Observando el fenómeno los niños decidieron hacer algo con esas bolsas: reciclarlas y con ellas generar nuevos productos útiles.
“Nuestras manos fabrican bolsos” fue el proyecto presentado, que consistió en la elaboración de bolsos y accesorios hechos en base a bolsas de nylon recicladas. El procedimiento de elaboración fue similar al planteado por la la Escuela Nº262 de Salinas.


Un grupo de niños de la clase se ocupó de dar difusión en los medios de la localidad, solicitando la colaboración de los vecinos en la selección de lo que sería la materia prima de sus productos, las bolsas de nylon. Luego de la masiva recolección realizaron el proceso de lavado y armado de los ovillos que después utilizaron para sus originales tejidos.

Objetivo cumplido 


Sin dudas este emprendimiento ha significado un gran desafío pero sobre todo una enorme satisfacción que respondió al objetivo de favorecer la creación de nuevos espacios que promuevan y estimulen la creación del trabajo uruguayo, tal como se difunde desde nuestra institución.

Desde la CIU agradecemos y felicitamos a todas las escuelas y colegios de todo el país que participaron de este emprendimiento, y a las escuelas ganadoras por la iniciativa, el esfuerzo y las ganas depositadas en cada uno de sus trabajos.