Asociación Rural del
Uruguay, Cámara de Industrias del Uruguay y Cámara de la Construcción del
Uruguay
Las Instituciones que convocan se sienten en la
obligación de plantear al país su pensamiento y posición acerca del momento que
vivimos, de las gestiones realizadas, de las soluciones aportadas y la enorme
preocupación que tenemos por la
inacción encontrada.
Por más de cien años nuestras instituciones han sido
motores de desarrollo y nucleadoras de empresarios responsables y esforzados
que han generado riqueza y fuentes de trabajo.
El agro, la industria y la construcción representan
más del 31 % de PBI, el 90% de las exportaciones y dan trabajo en forma directa
a 395.000 uruguayos. La importancia
relativa de estos tres sectores, se multiplica cuando se agrega el trabajo y la
producción de quienes dependen indirectamente de ellos.
Hace años que planteamos las
reformas estructurales y de fondo en las cuales seguimos creyendo, pero
lamentablemente el sistema político, muchas veces de acuerdo con las mismas, no
ha sabido instrumentarlas.
El deterioro del país es
claro y contundente.
Mientras la industria
ocupaba 210.000 trabajadores en 1990 ahora ocupa a 120.000 personas, perdiendo
90.000 puestos de trabajo.
La construcción perdió 37.000
entre 1998 y el 2001.
El endeudamiento del sector
agropecuario asciende a más U$S 1.500 millones, o sea el 120 % de su PBI anual.
La economía del país está en
recesión desde hace 4 años, con graves consecuencias sociales, de endeudamiento
y sobretodo de desesperanza generalizada.
Luego de años de atraso
cambiario, hemos tenido sacudones regionales como la devaluación brasileña del
año 99 y otros fuertes insucesos que han complicado a nuestra economía.
La situación argentina es la
gota que desborda el vaso y es la que nos lleva a plantear en conjunto
soluciones de coyuntura.
Es así que se elevaron al
Presidente de la República y a su equipo económico una propuesta con tres
grandes líneas de acción:
a ) adecuar la política arancelaria, de devolución de impuestos y
cambiaria a las necesidades del mejor desarrollo de la exportación y de otros
bienes transables dirigidos al mercado interno.
Adicionalmente la
instrumentación de medidas de preservación del mercado interno frente a la importación
de productos subsidiados competitivos con la producción nacional y/o
provenientes del mercado argentino
favorecidos por la gran devaluación de estos meses.
b)
movilización
de los fondos de las AFAPs con fines de inversión productiva, en especial para
la construcción.
c)
Activo
combate a la evasión fiscal, la informalidad y el contrabando.
Nuestras Instituciones
completaron sus gestiones con reuniones con los principales líderes políticos a
los cuales se les hicieron llegar los planteamientos anteriores y se les pidió
cooperación.
Hasta la fecha no hemos recibido
respuesta alguna.
El país espera de su sistema
político y, en especial de sus gobernantes, responsabilidad y resolución ante
la hora.
Montevideo, 8 de abril
de 2002